Desbloquea el poder de Ashi Waza Una guía completa de técnicas de pie en Judo

webmaster

유도 발 기술의 종류 - The Essence of Unbalancing (Kuzushi) in Ashi Waza**
"Two male judokas, both wearing crisp, well-fitt...

¡Hola, comunidad judoka y entusiastas de las artes marciales! ¿Alguna vez han sentido esa chispa, esa emoción inconfundible al ver a un judoka ejecutar una barrida de pie perfecta, desequilibrando a su oponente con una fluidez casi mágica?

Yo sí, y déjenme decirles, es una de esas sensaciones que te enganchan de por vida a este deporte. Las técnicas de pie, conocidas como Ashi Waza, son el corazón y el alma de un judo dinámico y efectivo.

No solo son fundamentales para derribar a un oponente, sino que también son cruciales para mantener el equilibrio y preparar lanzamientos aún más potentes.

En la competición actual, he notado cómo el dominio de estas técnicas se ha vuelto más vital que nunca. Ya no es solo fuerza bruta; la agilidad, el timing y la precisión en el juego de pies marcan la diferencia entre un ippon espectacular y una oportunidad perdida.

Desde los clásicos como O Soto Gari y De Ashi Barai hasta las combinaciones más intrincadas que vemos en los tatamis de élite, las Ashi Waza son un arte que se refina con cada sesión de entrenamiento.

Recuerdo mis primeros años, cuando pensaba que solo se trataba de “barrer el pie”. ¡Qué ingenuo era! Con el tiempo, aprendí que es una danza compleja de control del desequilibrio, anticipación y, sobre todo, una conexión intuitiva con los movimientos de tu oponente.

Los judokas más exitosos hoy en día no solo conocen las técnicas, sino que las sienten y las adaptan en tiempo real, transformando un simple barrido en una obra maestra de estrategia y ejecución.

¡Prepárense para llevar su judo al siguiente nivel! Les revelaré todos los secretos y las aplicaciones prácticas de estas fascinantes técnicas de pie.

La Esencia del Desequilibrio: El Corazón de Ashi Waza

유도 발 기술의 종류 - The Essence of Unbalancing (Kuzushi) in Ashi Waza**
"Two male judokas, both wearing crisp, well-fitt...

¡Amigos y compañeros judokas! Si hay algo que he aprendido en todos mis años sobre el tatami, es que el judo es una danza constante de equilibrio y desequilibrio.

Y créanme, las Ashi Waza, nuestras queridas técnicas de pie, son las reinas de esta danza. No se trata solo de mover los pies; es un arte sutil de engañar a tu oponente, de sentir su peso, de anticipar su próximo movimiento antes de que él mismo lo sepa.

Recuerdo cuando era más joven y pensaba que con barrer el pie ya estaba. ¡Qué error! La clave, como me enseñó mi viejo maestro, está en el Kuzushi, en romper ese centro de gravedad del rival.

Es como un juego de ajedrez donde cada movimiento de tus pies prepara el siguiente, buscando ese instante fugaz donde tu oponente está más vulnerable.

Es entender que si empuja, cedes y tiras; si tira, cedes y empujas. Esta interacción es el pilar fundamental que eleva nuestras Ashi Waza de simples movimientos a proyecciones devastadoras.

Para mí, sentir ese momento en que el Uke pierde la base y se convierte en una hoja al viento, es la verdadera magia del judo. Sin un buen Kuzushi, cualquier intento de Ashi Waza es como construir una casa sin cimientos.

Entendiendo el Flujo del Peso

Para ejecutar una Ashi Waza efectiva, no basta con barrer, cosechar o enganchar. Es vital que nuestro oponente esté desequilibrado, y a menudo, somos nosotros quienes debemos provocarlo.

He pasado incontables horas observando cómo los judokas de élite hacen esto: a veces con un pequeño tirón, otras con un empuje sutil, o incluso con una finta.

La idea es simple: queremos que el Uke mueva su peso de un pie al otro, o que extienda su base de forma vulnerable. Cuando estamos en pleno randori, la gente se mueve de forma inconsciente para mantener el equilibrio, y es ahí donde nosotros, con nuestras Ashi Waza, debemos acentuar ese desequilibrio hasta que sea irrecuperable.

Es como leer un libro; cada paso del oponente es una palabra, y tú estás leyendo su historia de equilibrio para escribir el final.

La Conexión Mente-Cuerpo en el Kuzushi

El Kuzushi no es solo una acción física, ¡es una cuestión mental y sensorial! No es solo ver el pie de tu oponente, es sentirlo, sentir su intención, su energía.

Mi maestro siempre me decía: “No mires el pie, *siente* el pie”. Y es verdad. Con el tiempo, uno desarrolla una especie de sexto sentido para detectar cuándo el peso del oponente se traslada, cuándo una de sus piernas está “ligera”.

Este es el momento perfecto para atacar. Se trata de una comunicación silenciosa entre tu cuerpo y el de tu oponente. Si logras esa conexión, tus Ashi Waza se volverán fluidas, precisas y, lo más importante, casi imposibles de defender.

La práctica constante de este “sentir” es lo que realmente te convierte en un maestro de las técnicas de pie.

Más Allá del Barrido: Las Técnicas Clave para Dominar

Cuando hablamos de Ashi Waza, muchos piensan inmediatamente en un simple barrido, pero créanme, la riqueza de estas técnicas va mucho más allá. Son una categoría vasta que incluye barridos, siegas, ganchos y ruedas, cada una con su propio matiz y aplicación.

Imaginen la cantidad de opciones que nos dan para sorprender al oponente. Desde el clásico De Ashi Harai, que busca interceptar el pie que avanza justo cuando está por posarse y con el peso aún en el otro, hasta un O Soto Gari bien ejecutado, que corta la base del oponente con una fuerza impresionante.

A lo largo de mi carrera, he descubierto que dominar varias de estas técnicas, y no solo una, es lo que te da una ventaja decisiva. No se trata solo de aprenderlas de memoria, sino de entender cuándo y cómo aplicarlas según la situación y el movimiento de tu rival.

Un buen judoka tiene un repertorio amplio y sabe adaptarse.

Las Estrellas del Tatami: Barridos y Siegas

Entre las Ashi Waza, hay algunas que brillan con luz propia por su efectividad y versatilidad. El De Ashi Harai, por ejemplo, es un barrido elegante que te permite desequilibrar a tu oponente con un movimiento mínimo.

Es pura sincronización, como un golpe de jazz. Otro favorito personal es el Ko Uchi Gari, una pequeña siega interior que, si se ejecuta en el momento preciso, puede ser increíblemente perturbadora para el equilibrio de tu rival.

Y no podemos olvidar el O Soto Gari, la gran siega exterior, que para mí es la proyección más satisfactoria cuando sale perfecta; sientes cómo el cuerpo de tu oponente se eleva y cae con la potencia de tu pierna.

Estas técnicas son la base, pero con ellas se pueden construir combinaciones infinitas.

Ruedas y Enganches: La Versatilidad en Acción

Pero no todo es barrer y segar. Técnicas como el Hiza Guruma (rueda de rodilla) o el Ashi Guruma (rueda de pierna) nos permiten proyectar al oponente utilizando su rodilla o pierna como punto de apoyo o eje.

Son un poco más complejas, pero su potencia y el control que brindan son espectaculares. El Sasae Tsurikomi Ashi, ese bloqueo al pie adelantado, es otra maravilla que, con un buen tirón hacia arriba y un movimiento circular, puede desarmar por completo la base del adversario.

Personalmente, he tenido grandes momentos con estas técnicas, viendo cómo mis rivales, por más fuertes que fueran, no podían contrarrestar la fuerza de una pierna bien colocada y un cuerpo que acompaña el movimiento.

La clave, como siempre, es la fluidez y la precisión, que solo se consiguen con muchísima repetición.

Advertisement

El Kumikata: Tu Llave Maestra para la Ejecución Perfecta

¡Ojo al dato, judokas! Hablamos mucho de los pies, pero ¿qué pasa con las manos? El Kumikata, es decir, el agarre, es tan fundamental como el juego de pies en las Ashi Waza.

A veces, nos obsesionamos con la técnica de la pierna y olvidamos que sin un agarre dominante, estamos luchando cuesta arriba. Mi experiencia me dice que un buen Kumikata es la base de todo.

Es el que te permite controlar la postura de tu oponente, dictar el ritmo del combate y, lo más importante, crear ese Kuzushi que tanto buscamos. Recuerdo un campeonato donde mi agarre estaba flojo, y mis Ashi Waza, por más que las intentaba, simplemente no entraban.

Fue frustrante, hasta que ajusté mi Kumikata y la magia volvió. Es una lección que nunca olvido: las manos preparan el terreno para los pies.

El Poder del Hiki-te y Tsuri-te

En el judo, tenemos dos manos para agarrar, y cada una tiene su función vital. La mano que agarra la manga, el *hiki-te*, es la que tira, la que arrastra al oponente y, en gran medida, la que provoca el desequilibrio inicial.

Imagínense, es como el volante de un coche, dirige el movimiento. Por otro lado, la mano que agarra la solapa o el cuello, el *tsuri-te*, tiene la misión de levantar, de “pescar” al oponente, percibiendo sus intenciones y ayudando a ejecutar la técnica.

Cuando estas dos manos trabajan en perfecta armonía, creando tensiones y relajaciones, es cuando tus Ashi Waza se vuelven imparables. He descubierto que la disputa por el agarre (kumikata arasoi) es un combate en sí mismo, y quien lo gana, tiene una ventaja enorme para imponer su técnica de pie.

Agarres para Cada Estrategia de Pie

No existe un agarre único para todas las situaciones, y eso es lo hermoso del judo. A veces, un agarre tradicional (manga izquierda, solapa derecha) es ideal para un De Ashi Harai.

Otras veces, un agarre más alto en la espalda o en el cuello puede ser perfecto para un O Uchi Gari o un O Soto Gari, permitiéndote mayor control sobre la parte superior del cuerpo del oponente y su inclinación.

La clave es entender cómo tu agarre influye en el equilibrio de tu Uke y cómo puedes usarlo para prepararlo para tu Ashi Waza preferida. Personalmente, he experimentado con diferentes agarres para ver cuál me da la mejor palanca para cada técnica de pie.

Es un proceso de prueba y error, pero muy enriquecedor.

Entrenamiento Inteligente: Mejorando tu Juego de Pies Cada Día

Chicos, la verdad es que para dominar las Ashi Waza no hay atajos. Se necesita práctica, mucha práctica, y no cualquier práctica, sino una *inteligente*.

Recuerdo a mi primer sensei, un hombre sabio que siempre decía: “El tatami no miente”. Y tenía toda la razón. Para mejorar el juego de pies, la agilidad y la precisión, hay que dedicarle tiempo específico y variado.

Los entrenamientos en solitario, como el *shadow uchikomi*, son una mina de oro. Imaginar al oponente, sentir el movimiento, la distancia… eso es crucial.

Luego, cuando ya estás con un compañero, los *uchikomi* (repeticiones) en diferentes direcciones, con distintos ritmos, ¡son oro puro! No basta con repetir la misma técnica una y otra vez; hay que adaptarla, sentirla.

Ejercicios para una Agilidad de Gato

Si quieren que sus pies se muevan como los de un felino en el tatami, hay ciertos ejercicios que, en mi experiencia, son un antes y un después. Los ejercicios de agilidad con conos o líneas en el suelo son fantásticos para mejorar la coordinación y la velocidad.

Recuerdo hacerlos hasta que me quemaban las piernas, pero la mejora en mi *footwork* fue brutal. Desplazamientos laterales, hacia adelante y hacia atrás, giros rápidos…

¡todo suma! Y una cosa que me encanta hacer es lo que llamamos “pasos de fantasma”: moverse sin hacer ruido, deslizando los pies, lo que te obliga a estar siempre equilibrado y a no cargar el peso de golpe.

Esto se traduce directamente en una mayor fluidez en tus barridos.

El Timing, Ese Gran Desafío

유도 발 기술의 종류 - Masterful Execution of Key Ashi Waza Techniques**
"A female judoka, strong and focused, wearing a vi...

Ah, el timing… El santo grial de las Ashi Waza. Es lo que marca la diferencia entre un barrido que “roza” y uno que proyecta.

Mi consejo personal, que me ha funcionado a las mil maravillas, es concentrarse en el ritmo del oponente. No se trata de esperar a que ponga el pie, sino de anticipar *cuándo* lo va a poner.

Intento sentir su respiración, el balanceo de su cuerpo. Incluso a veces, cuento sus pasos mentalmente para encontrar el “y” en el “uno y dos y…”. También he notado que no mirar directamente a los pies, sino al cuerpo del oponente, te ayuda a percibir mejor su intención y su momento de desequilibrio.

Es una habilidad que se pule con cada combate, con cada randori. Es como bailar, tienes que sentir la música, no solo ver los pasos.

Advertisement

Errores Comunes y Cómo Superarlos: Lecciones del Tatami

¡Amigos, admitámoslo! Todos cometemos errores, y en el judo no es la excepción. He visto, y he cometido yo mismo, cada error imaginable con las Ashi Waza.

Pero lo importante no es no caerse, sino levantarse y aprender. Uno de los fallos más frecuentes, que Jigoro Kano mismo destacaba, es calcular mal la distancia o el momento oportuno.

Parece una tontería, pero es crucial. Otro clásico es el cruce indebido de los pies, que te deja totalmente vulnerable y sin base. He aprendido que reconocer estos errores y trabajarlos con paciencia es lo que realmente te hace mejorar.

Un buen judoka es como un científico, siempre experimentando y corrigiendo.

No Atacar, Solo Rozar: El Error de la Intención

¿Cuántas veces no hemos “intentado” una Ashi Waza pero en realidad solo hemos rozado el pie del oponente? Este es un error de intención, de falta de convicción.

Para mí, significa que no hemos provocado el Kuzushi correctamente o que nuestro Kumikata no era lo suficientemente fuerte. El barrido debe ser con propósito, con la idea clara de desequilibrar y proyectar.

Si no hay desequilibrio, el oponente simplemente anclará su pie y tu esfuerzo será en vano. Mi consejo: antes de lanzar el pie, asegúrate de que el Uke esté en la posición deseada.

Tira, empuja, desequilibra con el cuerpo y los brazos, y luego, con toda la intención, lanza tu Ashi Waza.

La Trampa de los Pies Cruzados y la Falta de Coordinación

Otro error que veo con muchísima frecuencia, especialmente en principiantes, es cruzar los pies de forma inoportuna. Si cruzas tus pies sin un propósito específico, comprometes tu propio equilibrio y te conviertes en un blanco fácil.

Hay momentos para cruzar, sí, pero deben ser movimientos controlados y estratégicos. Además, la falta de coordinación entre la parte superior e inferior del cuerpo es un problema recurrente.

Las Ashi Waza no son solo técnicas de pierna; son técnicas de *cuerpo entero*. La mano que agarra la manga y la que agarra la solapa deben trabajar en perfecta sincronía con el movimiento de tus pies y de tu cadera.

Es como una orquesta, todos los instrumentos deben sonar a la vez y en armonía. Si sientes que tu coordinación falla, vuelve a los ejercicios básicos de *footwork* y de *uchi-komi* en solitario.

Errores Comunes en Ashi Waza y Soluciones Rápidas
Error Común Impacto en la Técnica Solución Sugerida
Calcular mal el timing o la distancia La técnica “roza” o no proyecta al oponente. Practicar Kuzushi con énfasis en la anticipación del peso del oponente. Enfocarse en el ritmo.
Cruce indebido de los pies Compromete el propio equilibrio del judoka. Realizar ejercicios de Tai Sabaki y Shintai para mejorar el desplazamiento y evitar cruzar innecesariamente.
Kumikata débil o incorrecto Dificulta el control del Uke y la creación de Kuzushi. Trabajar el agarre (Hiki-te y Tsuri-te) y la “disputa por el agarre” para dominar la postura del oponente.
Falta de coordinación cuerpo-pierna La técnica se siente forzada y pierde fluidez. Realizar uchikomi con énfasis en la integración de todo el cuerpo (manos, cadera, pies).

Ashi Waza en la Competición Actual: Estrategias de Élite

Si han seguido las últimas competiciones de judo, sabrán lo que yo: las Ashi Waza están más de moda que nunca. Ya no se trata solo de los grandes lanzamientos de cadera o brazo; los atletas de élite están usando las técnicas de pie con una maestría impresionante.

Me he dado cuenta de cómo los japoneses, por ejemplo, han perfeccionado su uso de Ashi Waza no solo para proyectar, sino para desequilibrar, para mantener la distancia, para presionar al oponente e incluso para preparar ataques más grandes.

Es una estrategia de paciencia y precisión, donde cada pequeño barrido cuenta. He visto combates en los que las Ashi Waza eran el plato fuerte, abriendo caminos para Ippons espectaculares o, al menos, sumando puntos con eficacia.

Combinaciones que Sorprenden

Lo que realmente ha evolucionado en el judo moderno es el arte de las combinaciones de Ashi Waza. Ya no se trata de lanzar una sola técnica, sino de encadenar dos, tres, ¡o incluso más!

Por ejemplo, un Ko Uchi Gari que te prepara para un O Soto Gari, o un Sasae Tsurikomi Ashi seguido de un De Ashi Harai. Son movimientos fluidos que confunden al oponente y lo dejan sin opciones.

En mi propia experiencia, cuando he logrado encadenar Ashi Waza, el efecto es devastador. El rival no sabe por dónde le viene el golpe y su defensa se desmorona.

Es la prueba de que no basta con ser fuerte, hay que ser inteligente y rápido en la ejecución. Las combinaciones te abren un mundo de posibilidades en el tatami.

Ashi Waza para Controlar el Ritmo

Además de las proyecciones, las Ashi Waza son herramientas increíbles para controlar el ritmo y la distancia del combate. Un buen judoka puede usar un barrido ligero para mantener a su oponente a raya, para evitar que se acerque demasiado o para obligarlo a moverse en la dirección que le conviene.

Es una forma de “hablar” con el oponente sin palabras, solo con los pies. He visto cómo atletas que quizás no son los más grandes o los más fuertes, dominan a sus rivales con un control magistral del espacio a través de sus Ashi Waza.

Es una estrategia sutil, pero increíblemente efectiva, que demuestra una comprensión profunda del judo. Si aprenden a usar sus Ashi Waza para esto, no solo para buscar el Ippon, verán cómo su juego mejora exponencialmente.

Advertisement

글을마치며

¡Y así, mis queridos amigos del tatami, llegamos al final de este viaje por el fascinante mundo de las Ashi Waza! Espero que esta inmersión profunda les haya contagiado un poco de la pasión que siento por estas técnicas. Hemos visto que no son meros movimientos de pies, sino una filosofía, una danza donde el equilibrio y el desequilibrio son los protagonistas. Recordar siempre que el Kuzushi y un Kumikata sólido son las llaves maestras que abren la puerta al éxito. La práctica constante, la observación atenta y, sobre todo, la alegría de cada caída y cada proyección, son lo que realmente nos convierte en mejores judokas. ¡Nos vemos en el tatami!

알아두면 쓸모 있는 정보

Aquí les dejo algunos consejos extra que he ido recolectando a lo largo de mis años y que, créanme, les serán de gran utilidad para llevar sus Ashi Waza al siguiente nivel:

1. Escucha a tu cuerpo: Presta atención a las señales de fatiga o dolor. Un cuerpo descansado y sin lesiones es mucho más receptivo al aprendizaje y la ejecución precisa de las técnicas. Es mejor hacer menos, pero con calidad, que mucho y arriesgarse a una lesión.

2. Varía tus parejas de entrenamiento: Cada compañero tiene un estilo y un peso diferentes, lo que te obliga a adaptar tus Ashi Waza y a refinar tu Kuzushi. Entrenar con diferentes Ukes es como leer un nuevo libro cada vez; siempre aprendes algo nuevo.

3. Estudia a los grandes maestros: Busca videos de competiciones antiguas y actuales. Observa cómo los judokas de élite utilizan sus pies, sus agarres, su timing. No se trata de copiar, sino de inspirarse y entender los principios detrás de sus movimientos. ¡Es una fuente inagotable de aprendizaje!

4. Fortalece tu core y tus piernas: Las Ashi Waza dependen en gran medida de la fuerza y la estabilidad de tu abdomen y tus extremidades inferiores. Incorpora ejercicios como sentadillas, zancadas y planchas en tu rutina para mejorar tu base y potencia. ¡Te aseguro que notarás la diferencia en tu pegada!

5. No te frustres con los errores: El judo es un camino de aprendizaje continuo. Cada vez que una técnica no sale como esperas, tómalo como una oportunidad para analizar qué falló y cómo puedes mejorar. La resiliencia es una de las mayores lecciones que nos enseña este arte marcial.

Advertisement

중요 사항 정리

Para que no se les escape nada, he resumido los puntos clave que, en mi humilde opinión y experiencia, son el pilar de un Ashi Waza eficaz:

Primero, la esencia de toda técnica de pie reside en el Kuzushi, o desequilibrio. Sin él, nuestros barridos son solo un roce. Dedica tiempo a sentir el peso de tu oponente y a provocar ese punto de vulnerabilidad antes de atacar.

Segundo, el Kumikata es tu arma secreta. Un agarre fuerte y estratégico te permite controlar la postura de tu rival y dictar el flujo del combate, facilitando la creación de Kuzushi y la ejecución de tus Ashi Waza.

Tercero, el entrenamiento inteligente es insustituible. No basta con repetir por repetir; enfócate en el timing, la fluidez y la coordinación de todo tu cuerpo. Los uchikomi, tanto en solitario como con compañero, son fundamentales para la memoria muscular.

Cuarto, aprende de tus errores. Analiza por qué tus técnicas no funcionan, ya sea por un mal timing, cruce de pies o un agarre débil. La autoevaluación constante es crucial para la mejora.

Finalmente, comprende que las Ashi Waza no solo buscan la proyección, sino que son herramientas versátiles para controlar el ritmo y la distancia del combate, y para preparar combinaciones devastadoras que sorprendan a tu oponente. ¡Dominar estos aspectos te convertirá en un judoka mucho más completo y estratégico!

Preguntas Frecuentes (FAQ) 📖

P: or qué las Ashi Waza son tan cruciales en el Judo moderno y cómo han evolucionado?A1: ¡Uf, esta es una pregunta fantástica!

R: ecuerdo cuando empecé, se hablaba mucho de los lanzamientos grandes, de la fuerza bruta, pero con el tiempo he visto un cambio radical. En el judo actual, las Ashi Waza no son solo un complemento, ¡son el alma de la estrategia!
Desde mi experiencia, he notado cómo los combates de élite se han vuelto más tácticos, y aquí es donde el juego de pies marca la diferencia. No es solo un ippon directo, sino que se utilizan para controlar el espacio, para romper el equilibrio del oponente (el famoso kuzushi) y para preparar el ataque perfecto.
Es como una conversación entre los pies y el cuerpo, buscando esa mínima apertura. En los últimos Juegos Olímpicos, por ejemplo, los judokas japoneses demostraron un dominio excepcional de las Ashi Waza, no solo para definir, sino para mantener la distancia y presionar a sus rivales con una paciencia admirable.
Ya no se trata solo de “barrer y ya”; ahora vemos combinaciones complejas, fintas y contraataques que nacen de un juego de pies impecable. ¡Es fascinante cómo han evolucionado, de ser técnicas secundarias a protagonistas indiscutibles del tatami!
Te lo digo yo, que he sentido esa frustración de no poder entrar a un rival por su constante y preciso juego de pies. Q2: ¿Cuáles son las Ashi Waza básicas que todo judoka debería dominar y qué consejos darías para empezar a practicarlas?
A2: ¡Excelente pregunta para los que están empezando o para quienes quieren pulir su base! Si me preguntan a mí, hay algunas Ashi Waza que considero el “abecedario” de todo judoka.
Empezaríamos con el De Ashi Barai, ese barrido al pie adelantado que, cuando sale bien, es una belleza. También el O Soto Gari y el O Uchi Gari son fundamentales, siegas exteriores e interiores que te enseñan a sentir el peso del oponente y a controlar su postura.
No podemos olvidar el Ko Uchi Gari, una pequeña siega interior que es maravillosa para desequilibrar y encadenar con otras técnicas. Ahora, un consejo que siempre doy, y que a mí me ha funcionado a las mil maravillas, es: ¡práctica, práctica y más práctica!
Pero no cualquier práctica. Enfócate en el timing y la fluidez. Al principio, es normal sentir que la pierna va por un lado y el oponente por otro.
¡A mí me pasaba! La clave está en sentir el movimiento de tu compañero, no solo mirar sus pies. Usa tu visión periférica para anticipar y sincronizarte.
Y, por favor, no te rindas si al principio tus barridos parecen más patadas al aire que técnicas de judo. ¡Esa es parte de la curva de aprendizaje! Mantén la postura recta, utiliza el agarre para crear kuzushi, y no detengas tu pierna en el pie del oponente, sino “síguela” un poco más allá para asegurar el derribo.
Te prometo que, con constancia, esa sensación de que “clica” será de las más gratificantes. Q3: Más allá de la técnica pura, ¿cómo se logra esa “conexión intuitiva” con el oponente al ejecutar las Ashi Waza?
A3: ¡Ah, esta es la pregunta que toca la fibra sensible del judoka! Esa “conexión intuitiva” es precisamente lo que separa a un buen judoka de uno excepcional, ¡y es algo que he perseguido toda mi carrera!
No es algo que se aprenda en un solo día, es el resultado de miles de horas en el tatami, de caídas, de frustraciones y de pequeños éxitos. Yo diría que se cultiva a través de la sensibilidad táctil, la anticipación y la lectura del cuerpo de tu oponente.
Es como una danza donde escuchas lo que el otro te “dice” con su peso, su movimiento y su agarre. Cuando ejecuto un De Ashi Barai, por ejemplo, no estoy pensando “ahora barrosu pie”; estoy sintiendo cuándo su peso se aligera en esa pierna, cuándo su cuerpo empieza a moverse en esa dirección.
Es casi un sexto sentido que desarrollas. Un gran maestro que tuve siempre me decía: “No pienses en la técnica, piensa en el kuzushi. La técnica vendrá sola cuando el equilibrio esté roto”.
Y tenía toda la razón. También ayuda mucho practicar con los ojos cerrados, como he visto en algunos entrenamientos avanzados, para afinar esa percepción.
Es como aprender a hablar el idioma del judo sin palabras, solo con el cuerpo. Con el tiempo, esa conexión intuitiva te permite anticipar el siguiente movimiento de tu oponente, incluso antes de que él mismo sea consciente de ello, transformando un simple barrido en una estrategia brillante.
¡Es una sensación increíble cuando lo logras!