¡Hola, judokas y futuros maestros del tatami! ¿Estás a punto de dar el emocionante salto al mundo del judo y te encuentras un poco perdido con la elección de tu primer judogi?
¡Tranquilo, a todos nos ha pasado! Recuerdo perfectamente cuando yo empecé; estaba tan ilusionado que casi compro el primer “kimono” que vi, sin pensar en lo importante que es tener el equipamiento adecuado para empezar con buen pie.
No es solo una cuestión de estética, ¡ni mucho menos! Un buen judogi para principiantes es clave para tu comodidad, tu seguridad y, lo más importante, para que disfrutes al máximo cada clase y cada técnica.
Hoy en día, el mercado nos ofrece opciones maravillosas, con tejidos más ligeros pero increíblemente resistentes, que se adaptan a tu movimiento y que, ¡bendita modernidad!, ya vienen “pre-encogidos” para evitar sorpresas desagradables después del primer lavado.
Las marcas han evolucionado mucho, pensando en nosotros, los que estamos aprendiendo, ofreciendo ese equilibrio perfecto entre durabilidad y precio. No queremos que gastes una fortuna, pero tampoco que te lleves un chasco con algo que no te dure ni dos entrenamientos.
¡Mi experiencia me dice que la inversión inteligente al principio te ahorra muchos dolores de cabeza después! Así que, si quieres saber cuáles son esas marcas que te ofrecen lo mejor para empezar, y por qué se han convertido en las favoritas de muchos como tú y como yo, sigue leyendo.
Te voy a compartir los secretos y mis descubrimientos para que tu elección sea un éxito rotundo. ¡Vamos a descubrirlo juntos, con todos los detalles que necesitas!
La magia de la tela: Materiales que te harán sentir como en casa en el tatami

Algodón puro vs. Mezclas inteligentes: ¿Qué es mejor para tus inicios?
Cuando empecé en el judo, la verdad es que no le di mucha importancia al material del judogi. Pensaba que “tela es tela”, ¡qué equivocada estaba! La mayoría de los judogis, especialmente los de iniciación, están hechos de algodón 100%.
Este material es suave al tacto y transpirable, lo que es genial para esos entrenamientos donde sudas la gota gorda. Sin embargo, el algodón tiene un “pero” importante: tiende a encogerse bastante con los primeros lavados, así que tenlo en cuenta al elegir la talla.
Mi primer judogi me quedó un poco corto después de un par de lavados, ¡y aquello me frustró un montón! Hoy en día, muchas marcas ofrecen mezclas de algodón con poliéster.
Estas combinaciones buscan lo mejor de ambos mundos: mantienen la comodidad del algodón y añaden la resistencia y menor encogimiento del poliéster. Para un principiante, un judogi 100% algodón de gramaje medio es una opción fantástica, porque te permite acostumbrarte a la sensación sin que sea excesivamente pesado o rígido.
Los materiales más avanzados, como los de algodón de sarga, son duraderos, cómodos y transpirables.
El “grano de arroz” y su resistencia: Entendiendo el tejido
El término “grano de arroz” es algo que escucharás mucho en el mundo del judo. Se refiere a un tipo de tejido tupido que se utiliza en la fabricación de los judogis, haciendo que la tela resista mucha tensión y sea más duradera.
Para los principiantes, este tejido es crucial porque tu judogi va a sufrir muchos agarres, tirones y caídas. Es el pan de cada día en el judo, y necesitas una prenda que aguante el ritmo.
Recuerdo que uno de mis compañeros compró un judogi demasiado fino al principio, y en pocas semanas ya tenía un par de desgarrones que lo hicieron inservible para el entrenamiento.
¡No cometas ese error! Un buen tejido de grano de arroz, incluso en gramajes más ligeros (como 350-500 g/m²), te ofrecerá la durabilidad necesaria sin restarte movilidad, lo cual es fundamental cuando estás aprendiendo las bases y necesitas moverte con fluidez.
Encontrando tu talla perfecta: Más que solo tu altura
La importancia de un ajuste que te dé libertad, no molestias
Elegir la talla correcta del judogi es, sin exagerar, uno de los pasos más importantes. Créeme, un judogi que no te quede bien puede arruinar por completo tu experiencia en el tatami.
Si es demasiado pequeño, te sentirás apretado, incómodo y no podrás realizar los movimientos con libertad. ¡Imagina intentar un Uchi Mata con las mangas que apenas te llegan al codo!
Por otro lado, si es demasiado grande, el exceso de tela se convertirá en un estorbo, y además, le dará a tu oponente demasiadas facilidades para agarrarte, lo cual no es ideal.
Mi consejo es que siempre consideres tu altura como punto de partida, pero también tu complexión. Si tienes una complexión normal, las tallas suelen ir en intervalos de 10 cm, así que si mides 175 cm, lo ideal sería un judogi de 180 cm.
Tallas y encogimiento: Anticipándote al primer lavado
Un detalle que a menudo se pasa por alto, y que yo misma aprendí por las malas, es el encogimiento del judogi. La mayoría están hechos de algodón, y este material tiende a encogerse un poco después de los primeros lavados.
Por eso, muchos fabricantes, y mi propia experiencia lo confirma, recomiendan elegir un judogi que sea entre 5 y 10 cm más grande que tu altura real. De esta manera, una vez que lo laves un par de veces, se ajustará perfectamente a tu cuerpo.
Es un pequeño truco que te ahorrará la decepción de ver cómo tu judogi “empequeñece” y te queda justo cuando más lo necesitas. Además, algunos judogis vienen “pre-encogidos”, lo cual es una maravilla, pero siempre es bueno preguntar y confirmar.
¡Un judogi bien ajustado te hará sentir mucho más seguro y preparado!
Refuerzos y resistencia: Preparado para el combate (y el entrenamiento)
Zonas clave: Donde tu judogi necesita ser un campeón
El judo es un deporte de contacto y agarre constante, lo sabemos. Por eso, tu judogi no puede ser una simple pieza de tela; necesita ser una armadura ligera pero resistente.
Los judogis para principiantes, aunque suelen ser más ligeros que los de competición, deben tener refuerzos en las zonas de mayor tensión. Hablamos de hombros, axilas, pecho y, por supuesto, las rodillas.
¡Piénsalo! Cada vez que caes, tus rodillas son las primeras en rozar el tatami. Un buen refuerzo en esta zona te dará más durabilidad y, lo que es más importante, más protección y comodidad.
Recuerdo que en mis primeros meses, mi judogi no tenía buenos refuerzos en las rodillas y se desgastó rapidísimo, ¡casi tengo que comprar otro a los pocos meses!
Esa lección me enseñó la importancia de fijarse en estos detalles.
Cuello y costuras: Pequeños grandes detalles
El cuello de la chaqueta, o uwagi, es otro punto crítico. En judo, el “grip” o agarre es fundamental, y tu oponente buscará constantemente agarrar tu cuello.
Para los principiantes, se recomienda un cuello más suave y no excesivamente rígido, ya que esto facilita el agarre y el aprendizaje de las técnicas. Sin embargo, debe ser lo suficientemente grueso como para soportar los tirones sin ceder.
Las costuras también son héroes silenciosos en tu judogi. Busca costuras dobles o triples, especialmente en las uniones y las zonas de mayor esfuerzo.
Esto es un indicador de calidad y te asegura que tu judogi aguantará los entrenamientos más exigentes sin descoserse a la primera de cambio. Mi judogi actual tiene costuras reforzadas que parecen hechas a prueba de bombas, y después de años, ¡sigue impecable!
Marcas aliadas del judoka principiante: Calidad y precio en equilibrio
Opciones top para empezar con el pie derecho
Cuando uno empieza, el presupuesto suele ser una preocupación. Queremos algo bueno, que nos dure, pero sin dejarnos un ojo de la cara. Afortunadamente, hay marcas que entienden esto perfectamente y ofrecen judogis excelentes para principiantes, con una relación calidad-precio inmejorable.
Marcas como Fuji, Adidas, Mizuno (en sus líneas de iniciación) y algunas opciones de Decathlon (Outshock) son muy populares. Yo misma he usado judogis de Decathlon en mis primeros años y me dieron un resultado excelente.
| Marca / Modelo (Ej.) | Gramaje (g/m²) aprox. | Características Clave para Principiantes | Rango de Precio (€) aprox. |
|---|---|---|---|
| Outshock 100 (Decathlon) | 250-350 | Ligero, buena movilidad, excelente relación calidad-precio, tejido grano de arroz. | 40-60 |
| Adidas (Serie de iniciación) | 350-500 | Corte slim, buena durabilidad, confortable, transpirable. | 60-90 |
| Fuji (Single Weave) | 450-550 | Tejido resistente de una sola pieza, duradero, funciona bien para la mayoría. | 50-80 |
| Fighting Films Red Label | 500 | Ligero, fabricado 100% algodón, buena libertad de movimiento. | 60-90 |
Mi top personal: Judogis que me han convencido
Si me preguntas a mí, basándome en mi propia experiencia y en lo que he visto en el dojo, te diría que la línea de judogis para principiantes de Fighting Films, como el Red Label de 500 g/m², es una joya.
Es ligero, lo cual es ideal para no cansarte demasiado al principio, pero a la vez, el algodón de calidad aguanta muy bien los tirones. Otra opción que me ha sorprendido gratamente por su durabilidad y ajuste es el Outshock 500 de Decathlon.
Su gramaje de 550 g/m² es perfecto para los que ya tienen algunas clases encima y buscan un poco más de resistencia. No olvides que el mejor judogi es el que te hace sentir cómodo y seguro, permitiéndote concentrarte en lo que realmente importa: aprender y disfrutar de cada momento en el tatami.
El gramaje ideal: Ni muy pesado, ni muy ligero

Equilibrio perfecto: Cómo el peso afecta tu rendimiento inicial
El gramaje de un judogi se refiere al peso de la tela por metro cuadrado, y es un factor importantísimo, especialmente para nosotros los que estamos empezando.
Un judogi con un gramaje muy alto (como los de competición de 750 g/m² o más) puede resultar demasiado pesado y rígido al principio. Mi primer judogi era de un gramaje medio, pero algunos compañeros que se lanzaron a por uno de competición al principio se quejaban de que les costaba moverse y que se cansaban más rápido.
Para un judoka principiante, lo ideal es buscar un gramaje más ligero, entre 350 g/m² y 550 g/m². Esto te permitirá moverte con soltura, practicar las caídas sin sentirte como un tronco y acostumbrarte al judogi sin que sea una carga.
Gramaje y durabilidad: Encontrando el punto medio
No te equivoques, un gramaje ligero no significa poca durabilidad. Las marcas de calidad utilizan tejidos “grano de arroz” y refuerzos inteligentes que, incluso en judogis más ligeros, ofrecen una resistencia admirable.
Como ya te comenté, para entrenamiento, un tejido de grano de arroz de 450 gramos es apropiado para adultos principiantes. Yo he tenido judogis de 450 g/m² que me han aguantado años de entrenamientos intensos sin problema.
La clave está en ese equilibrio: un judogi que no te agobie con su peso, pero que sea lo suficientemente robusto para soportar la exigencia del judo. Si tu presupuesto te lo permite, optar por un judogi en el rango de los 500-550 g/m² puede ser una inversión excelente, ya que te ofrecerá un plus de resistencia sin sacrificar la comodidad de los más ligeros.
Colores y cinturones: Más allá de lo estético
Blanco o azul: La elección de tu primer uniforme
Cuando te inicias en el judo, lo más común es que tu primer judogi sea blanco. Es el color tradicional y el que se usa universalmente para los entrenamientos y, en muchos casos, para las primeras competiciones.
Recuerdo que cuando yo empecé, todos usábamos blanco, y era como una seña de identidad en el dojo. Sin embargo, en las competiciones, especialmente a niveles más avanzados, verás judogis azules.
La razón es sencilla: ayuda a los árbitros a diferenciar a los competidores, lo que hace el combate más claro para todos, ¡incluidos los espectadores!
Para tus entrenamientos diarios, no te compliques: el blanco es perfecto y el más utilizado. Si más adelante decides competir, es posible que necesites tener uno azul también, pero eso ya vendrá con el tiempo y el progreso.
El cinturón blanco: Tu primer gran paso
Algo que a menudo se olvida cuando se compra el judogi, es el cinturón. Para los principiantes, el cinturón blanco es tu primera insignia, el símbolo de que empiezas el camino del judo.
Muchos judogis de iniciación vienen con un cinturón blanco incluido, lo cual es un detalle fantástico que te ahorra una compra extra. Asegúrate de que tu judogi venga con uno, o compra uno por separado si no es el caso.
El color de los cinturones en judo sigue una jerarquía que indica tu nivel de habilidad, empezando por el blanco y avanzando a través de amarillo, naranja, verde, azul, marrón y finalmente, el codiciado negro.
¡Cada color es una etapa de tu viaje!
Cuidado y mantenimiento: Alargando la vida de tu compañero de tatami
Lavado y secado: Secretos para que dure más
Ya tienes tu judogi perfecto, ¡felicidades! Ahora viene la parte de cuidarlo para que te acompañe durante mucho tiempo. La primera regla de oro es lavarlo después de cada uso.
Sí, ¡después de cada uso! El sudor y el contacto constante con el tatami hacen que se ensucie y, para evitar olores y mantenerlo higiénico, la lavadora es tu mejor amiga.
Mi truco personal, especialmente con los judogis nuevos, es lavarlos en frío durante las primeras semanas. Esto ayuda a que el algodón encoja de forma gradual y controlada.
Después de ese período inicial, puedes lavarlo a 30 o 40°C. Siempre he evitado las temperaturas muy altas para no dañar las fibras.
Cómo evitar el encogimiento excesivo y mantener su forma
Además del lavado en frío inicial, hay otros pequeños gestos que te ayudarán a que tu judogi mantenga su forma y tamaño. Yo siempre lo tiendo al aire, evitando la secadora.
El calor de la secadora puede ser un enemigo para el algodón y causar un encogimiento excesivo o incluso dañar el tejido. Si no te queda más remedio que usarla, hazlo a baja temperatura.
También es importante prestar atención a las zonas que se manchan más, como el cuello o las mangas, y quizás pretratar esas áreas antes de lavarlo. ¡Un judogi bien cuidado no solo dura más, sino que también se ve y se siente mucho mejor en el tatami!
¡Y así, mis futuros judokas, llegamos al final de esta guía! Espero de corazón que toda esta información, fruto de mi propia experiencia y de lo que he aprendido en el tatami, os sirva para elegir vuestro primer judogi.
Recordad que más allá de la marca o el precio, lo importante es que os sintáis cómodos y seguros para disfrutar plenamente de cada entrenamiento. Un buen judogi es el inicio de una gran aventura, la que os conecta con la disciplina, el respeto y la emoción de este arte marcial.
¡Estoy convencida de que, con la elección correcta, vuestro camino en el judo será aún más apasionante desde el primer día y os ayudará a concentraros en lo que realmente importa: aprender y crecer!
Al terminar el día
1. Consulta siempre las normas específicas de tu dojo: Cada academia de judo tiene su propia cultura y, a veces, sus propias reglas sobre el equipamiento. Antes de realizar tu compra, te recomiendo encarecidamente que hables con tu instructor o con compañeros más experimentados. Puede que tengan preferencias sobre el color (aunque el blanco es casi universal para principiantes, algunos permiten el azul), el gramaje o incluso marcas específicas que consideran más adecuadas para los inicios. Esto te ahorrará no solo dinero si compras algo que no puedes usar, sino también la incomodidad de sentirte fuera de lugar. Un buen dojo siempre valorará que te informes y te adaptes a sus directrices, ¡y tu sensei estará encantado de guiarte en este primer paso tan importante!
2. Un segundo judogi es una inversión inteligente: Créeme, al principio no lo parece, pero tener un segundo judogi a mano te facilitará muchísimo la vida. Si entrenas dos o más veces por semana, tener otro judogi listo para usar mientras el primero se lava y se seca es una bendición. Evitarás prisas, olores indeseados y la presión de tener que secar el judogi a toda prisa para la siguiente clase. Además, rotar tus judogis prolonga su vida útil, ya que el desgaste se distribuye. Es un consejo que me dieron al poco de empezar y que he agradecido infinitamente. ¡No querrás entrenar con un judogi húmedo o que huela un poco a “tatami viejuno”!
3. El cinturón, más que una simple tira de tela: En el judo, el cinturón es un símbolo de tu progreso y de la energía de tus entrenamientos. Existe una hermosa tradición, respetada por muchos judokas, de no lavar el cinturón con la misma frecuencia que el judogi. Se cree que en él se “impregnan” el sudor, la esencia de tu esfuerzo, las técnicas aprendidas y el espíritu de tus combates. Es como un diario silencioso de tu camino. Si bien la higiene es importante, muchos optamos por simplemente airearlo después de cada clase o limpiarlo superficialmente si hay una mancha. Si alguna vez necesitas lavarlo, hazlo a mano y con agua fría para no dañar las fibras. Es un pequeño gesto que te conecta con la rica filosofía y el respeto que rodea a este arte marcial.
4. Presta atención a la transpiración del tejido: El tatami es un lugar donde vas a sudar, y mucho. Por eso, la capacidad de tu judogi para permitir que tu cuerpo respire es crucial para tu comodidad y rendimiento. Los judogis de algodón puro, con su tejido de “grano de arroz”, son excelentes en esto, ya que absorben la humedad y facilitan la evaporación, manteniéndote más fresco y seco. Evita los materiales completamente sintéticos que no estén diseñados específicamente para ropa deportiva de alto rendimiento, ya que pueden atrapar el calor y la humedad, haciéndote sentir incómodo y pegajoso. Un buen flujo de aire en tu judogi te ayudará a mantener la concentración, a sentirte más ligero y a disfrutar plenamente de cada técnica y cada caída. ¡Un judogi que respira contigo es un gran aliado!
5. No olvides los protectores adicionales para tu seguridad: Mientras te centras en elegir el judogi perfecto, no pases por alto otros elementos de seguridad que pueden ser cruciales, especialmente a medida que avanzas en el judo. Un protector bucal es fundamental para salvaguardar tus dientes y encías de golpes accidentales o durante agarres intensos. Para los hombres, el uso de una coquilla (protector inguinal) es casi una obligación para evitar lesiones dolorosas en una zona vulnerable. Y para las mujeres, un top deportivo adecuado que ofrezca buen soporte es esencial. La seguridad personal siempre debe ser tu máxima prioridad en cualquier deporte de contacto. Habla con tu sensei para saber cuándo es el momento adecuado para incorporar estos protectores, pero tenlos en mente desde el principio de tu aventura en el tatami.
Consideraciones Finales para tu Equipamiento
Amigos judokas, después de todo lo que hemos charlado, quiero que os llevéis a casa estas ideas clave, esas que marcan la diferencia cuando estás empezando en este fascinante mundo. La elección de tu primer judogi no es algo que debas tomar a la ligera; es tu armadura, tu segunda piel en el tatami. Recuerda que el gramaje ideal para un principiante se mueve entre los 350 y 550 g/m², ofreciéndote ese equilibrio perfecto entre ligereza para moverte con soltura y la resistencia necesaria para aguantar los primeros tirones y caídas. No te lances a por los judogis de competición de gramaje muy alto, que pueden resultar pesados y restar movilidad cuando aún estás aprendiendo los fundamentos. ¡Ya habrá tiempo para eso cuando seas un experto!
No olvides la importancia de la talla. Un judogi que te queda como un guante, permitiéndote total libertad de movimiento sin exceso de tela que estorbe, es crucial. Siempre ten en cuenta el posible encogimiento del algodón y considera una talla ligeramente superior a tu altura. Yo lo he vivido, y te aseguro que es mejor prevenir que lamentar un judogi que se “encoge” de repente. Busca también refuerzos en las zonas de mayor desgaste como rodillas, hombros y axilas, y presta atención a la calidad de las costuras; estos pequeños detalles prolongarán enormemente la vida útil de tu equipamiento. Marcas como Outshock, Adidas (líneas de iniciación), Fuji o Fighting Films ofrecen opciones fantásticas con una relación calidad-precio inmejorable.
Por último, y quizás lo más importante, es que tu judogi te haga sentir cómodo y seguro. Cuando te subas al tatami, quieres que tu mente esté cien por cien en el aprendizaje de las técnicas y en la experiencia, no en la incomodidad de tu ropa. Un buen judogi es el que te acompaña en cada paso, te protege y te motiva a seguir adelante. ¡Así que tómate tu tiempo, elige con sabiduría y prepárate para disfrutar al máximo de cada momento en el tatami! Espero que estos consejos te sean de gran utilidad y que tu experiencia en el judo sea tan gratificante como la mía. ¡Nos vemos en el dojo!
Preguntas Frecuentes (FAQ) 📖
P: ¿Qué características principales debo buscar en mi primer judogi para principiantes?
R: ¡Uf, esta es la pregunta del millón y una que me hice mil veces cuando empecé! Mira, lo principal es pensar en la comodidad y la resistencia, pero sin pasarse en el presupuesto.
Para empezar, no necesitas el judogi de competición que usan los profesionales, ¡para nada! Busca uno que sea de algodón 100%, con un gramaje medio, algo así como entre 350 g/m² y 500 g/m².
Si es demasiado ligero (menos de 300 g/m²), se te romperá a la primera de cambio y no aguantará bien los agarres; si es muy pesado (más de 600 g/m²), te sentirás como dentro de una armadura y te costará moverte, además de que te sudará hasta el alma.
Otra cosa importantísima, y esto es algo que he aprendido con el tiempo, es que tenga refuerzos en las rodillas y en las axilas. Créeme, estas zonas sufren muchísimo con las caídas y los tirones.
Un buen refuerzo te dará más durabilidad y te ahorrará el disgusto de tener que comprar otro en pocos meses. Y un tip de oro: fíjate si es “pre-encogido” o “pre-lavado”.
Si lo es, ¡bingo! Te evitas la sorpresa de que después del primer lavado te quede como para un niño pequeño. Yo recuerdo la primera vez que lavé el mío y casi me da un ataque al ver cómo había encogido.
¡Menos mal que ya no se lleva eso con los modelos actuales! En resumen: gramaje medio, refuerzos clave y, si puedes, pre-encogido. Así irás cómodo y seguro, que es lo que más importa al principio.
P: ¿Cómo elijo la talla correcta de judogi para que me quede perfecto?
R: ¡Ay, la talla! Esto es un quebradero de cabeza para muchos, y te entiendo perfectamente. No es como comprar una camiseta cualquiera.
La mayoría de las marcas de judogis utilizan un sistema de tallas basado en la altura, generalmente en incrementos de 5 en 5 centímetros. Por ejemplo, si mides 1,75 m, lo más lógico sería que buscaras una talla 175.
Sin embargo, y aquí viene mi truco personal, a menudo recomiendo elegir la talla inmediatamente superior si estás justo en el límite o si prefieres que te quede un poco más holgado.
Es decir, si mides 1,75 m, un 180 podría ser tu opción ideal. ¿Por qué? Porque, aunque muchos ya vienen pre-encogidos, siempre hay un pequeño margen de contracción después de los lavados, especialmente si usas agua caliente.
Y mira, prefiero que me quede un pelín grande al principio y que después de un par de lavados se ajuste, a que me quede corto y parezca que he cogido prestado el judogi de mi hermano pequeño.
Además, un judogi ligeramente más grande te da más libertad de movimiento, lo cual es vital cuando estás aprendiendo las caídas y los agarres. Lo mejor es que si puedes probártelo en la tienda (o si la tienda online tiene una buena política de devoluciones), te lo pruebes para ver qué tal te sientes.
Yo siempre estiro los brazos para asegurarme de que las mangas no me quedan demasiado cortas y me agacho para ver que el pantalón no me aprieta. ¡Ese pequeño extra de espacio marca la diferencia!
P: ¿Es necesario gastar mucho dinero en mi primer judogi o hay opciones económicas de buena calidad?
R: ¡Para nada! Esta es una preocupación super válida y una que me encantaría quitarte de la cabeza desde el principio. Es un error común pensar que necesitas el judogi más caro para empezar.
De hecho, te diría que es justo lo contrario. Para tu primer judogi, lo que necesitas es algo funcional, cómodo y duradero, pero no tienes por qué dejarte una fortuna.
Hay marcas excelentes en el mercado que ofrecen modelos específicos para principiantes a precios muy asequibles, y te aseguro que cumplen con creces su función.
Mi recomendación personal, basada en años de probar y ver a mis compañeros probar, es que busques marcas reconocidas que tengan líneas de productos para iniciación.
Suelen ofrecer una calidad sorprendente por un precio que ronda los 40-70 euros, dependiendo de la marca y las ofertas del momento. Estos judogis están diseñados pensando en la durabilidad para los entrenamientos diarios de un principiante y en la comodidad, que es esencial cuando estás familiarizándote con los movimientos.
Invertir en un judogi de alta gama al principio, con tejidos de grano de arroz pesado o certificados por la IJF, es algo que puedes considerar más adelante, cuando ya sepas que el judo es tu pasión y necesites algo para competir a un nivel más avanzado.
¡Al principio, la clave es encontrar el equilibrio perfecto entre calidad, confort y un precio que no te haga temblar la cartera!






